Anthony Bowne: un imprescindible autor en formación literaria temprana

En mi opinión personal, Anthony Browne es un autor absolutamente imprescindible para contribuir a una sólida y apta formación literaria en la primera infancia. Dado el hecho de que es un autor creativo, multifacético, incita a la indagación a través de sus obras, refleja situaciones con las que los niños se sienten plenamente identificados, y hacen de su lectura un momento placentero y satisfactorio en lugar de un deber aburrido y banal, considero que Browne es un artista y autor que no debiera por ningún motivo dejar de leerse en esta época tan importante y determinante en la vida de nuestros niños, e incluso, me atrevo a decir que si queremos formar buenos lectores, es precisamente Anthony Browne uno de los autores que debiésemos leer y enseñar a los niños para realizar con éxito este proceso tan esencial.

Es preciso señalar que dado que Browne es un artista, y sus ilustraciones son increíbles, la mayoría –por no decir todos- de quienes se topan con sus obras, no deben esforzarse por comprender ni interpretar las imágenes que en sus obras se encuentran, porque él las ilustra tan bien, que lo único que debe hacer el lector, es apreciarlas y disfrutarlas. Es por esta razón que sus obras incitan al goce estético de la literatura, y la lectura por placer. Ahora bien, si de la experiencia literaria se transmite algún conocimiento o aprendizaje extra, es algo bastante satisfactorio, pero no constituye los principales objetivos de Browne. Él desea que la gente disfrute de sus libros, y no transmitir ni plasmar una moraleja o consejo de vida dentro de sus obras. Es exactamente por esto que considero que este autor se hace imprescindible a la hora de dar los primeros y definitivos pasos al mundo de la literatura, porque el hábito de leer se genera a través del gusto, y así es precisamente como debemos percibir y situar a la literatura: como algo que nos de placer. Aprender a través del arte es una experiencia única e invaluable. En el texto de Helen L. Johnson “Aesthetic experience and early language and literacy development”, podemos extraer el hecho de que la reflexión e imaginación que definen a la experiencia artística en la sala o en cualquier lugar, son importantes en su propia forma: dan vías de conocimiento y construcción y están situadas bajo contextos sociales y culturales; incitan a la reflexión e imaginación, que a su vez son la mezcla perfecta entre cognición y emoción, que es la fusión que más tarde necesitaremos que tengan nuestros futuros lectores. (Johnson, 2007)

Es interesante considerar también, que la intertextualidad que Browne nos proporciona a través de las experiencias visuales que tenemos con sus obras, emociona de sobremanera a los niños que pueden apreciar dicha creación literaria. Los niños que conocen algunas alusiones que el autor hace a cuentos o personajes clásicos de hadas, se emocionan y motivan a seguir leyendo, viendo, o escuchando el texto. Cuando los niños se sienten familiarizados con algo, es mucho más fácil para ellos poder sumergirse en las experiencias que estén viviendo. Lo mismo pasa si conocen elementos presentes en la historia, o relacionan personajes (como la Caperucita Roja, Hansel y Gretel, entre otros) o símbolos que ven en el mismo texto, y luego van hacia delante y hacia atrás buscando conexiones posibles, y cuando las encuentran sienten satisfacción y plenitud, y se motivan a seguir gozando de la obra, y así se va generando un ambiente y una experiencia literaria grata y emocionante. Son precisamente las ventajas de la intra- e intertextualidad en las obras de Browne, lo que Arzipe & Styles nos plantean en su texto “Lectura de imágenes. Los niños interpretan textos visuales.”(2004), entre otras cosas. Quiero destacar también que a través de esta intra e intertextualidad, se genera un interés propio y autónomo antes no descubierto por el lector, que posiblemente lo lleve a interesarse más en el autor, o en el tipo de obras literarias que engloban a la que acaba de leer. Por esto considero este recurso que utiliza Browne como algo muy positivo para generar interés y gusto por la literatura en los futuros lectores, ya que es algo que de verdad surge efecto, y que muy escasos autores logran plasmar con tanta delicadeza y pertinencia como él.

En último lugar, quisiera centrarme en los beneficios que se generan a través de la lectura en voz alta que el adulto le está proporcionando al niño mediante los libros-álbum de Anthony Browne. Aquí se crea una atmósfera de concentración y confianza que no siempre es posible lograr con tanta facilidad como en esta instancia. Los niños al escuchar y ver imágenes se generan preguntas que posteriormente son expuestas al adulto, y luego discutidas entre ambos. Aquí la imagen juega un rol esencial. Estas interacciones post-lectura no se podrían llevar a cabo tan satisfactoriamente si se estuviera leyendo cualquier cuento. Las obras de Anthony Browne  son especialmente reconocidas por eso, se le considera uno de los creadores de los libros-álbum, y es por esto mismo, que las poderosas ilustraciones de este autor hacen un trabajo importantísimo. Como dice Uri Shulevitz en su texto “Qué es un libro álbum” (2005), las palabras no se sostienen por sí solas. Y en este caso, las palabras expuestas por el adulto, son escuchadas por el niño y vistas en la lustración de Browne. Y así, se genera una experiencia completa y satisfactoria de lectura en voz alta, en donde el niño comprende mucho mejor el contenido del texto. Y al entender un texto, queda la motivación por leer más, e ir comprendiendo más, y es así justamente como se desarrolla y fortalece el gusto por le literatura.

Habiendo expuesto ya mis razones por las que creo que Anthony Browne es imprescindible cuando hablamos de formación literaria en niños pequeños, me gustaría preguntarme si hay algún método igual de poderoso que el libro-álbum para generar tan fuertemente el gusto por la literatura. Se hace necesario también contribuir a que este gusto no se pierda y permanezca vivo por siempre. Tratemos de impedir que la televisión le robe protagonismo a la literatura, y logremos que nuestros niños le vean el gusto a leer; debemos erradicar la convicción de que leer es una tarea aburrida que se utiliza como un medio de aprendizaje. La literatura es una experiencia estética, y como toda obra de arte, debe ser usada para el placer y bienestar propio de quien la goce.

Bibliografía:

-Johnson, H. (2007) “Aesthetic experience and early language and literacy development” en Early Child Development and Care, 177:3, 311-320. Nueva York: Routledge

-Arizpe, E. & Styles, M. (2004): Lectura de imágenes. Los niños interpretan textos visuales. Capítulos 2 y 5. México: FCE

-Shulevitz, Uri (2005): “¿Qué es un libro álbum?”, en El libro álbum. Invención y evolución de un género para niños. Venezuela: Banco del Libro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s