¿Por qué Eric Carle es imprescindible en la formación literaria en los niños de 0 a 6 años?

eric-carle-2 (1) ilustracion

“Los libros infantiles se ofrecen a los niños como una especie de escalera que les lleva hacia la comprensión de formas cada vez más complejas del texto escrito, de la literatura y de la cultura. Se trata de una escalera “con barandilla”, ya que la literatura infantil se ofrece como un andamiaje que tiene en cuenta las posibilidades comprensivas del receptor y que despliega un amplio abanico de ayudas para su inicio a la lectura” (Colomer & Duran, 2001, pág. 213).

“En la etapa infantil, se configuran las bases de la formación literaria y del acceso al texto escrito…” (Colomer & Duran, 2001) Hay autores que son más indispensables que otros para esta formación literaria de un niño de 0 – 6 años, como Anthony Browne, Ian Falconer o Eric Carle. En este texto nos centraremos en el último ya que tiene una habilidad especial para lograr que esta formación literaria sea una experiencia de goce, en el que el niño juega, usa la imaginación, se emociona, se mantiene expectante y lleno de curiosidad sobre qué es lo que va a pasar. Eric Carle logra esto gracias a un texto sencillo, rítmico y con constantes repeticiones, y  a una ilustración llamativa para el niño. Éstas son su fuerte  por sus temáticas de animales predominantemente, por los colores vivos que usa y la técnica. No olvidemos que Carle se inició en el arte y luego se convirtió en escritor de libros para niños.

Para lograr una formación literaria plena, los primeros textos que un niño lea tienen que producirle una satisfacción tal, que cada vez tenga más ganas de leer, hasta asentar una buena base literaria. Luego, naturalmente va a ir creciendo en la literatura, va a aprender a leer y escribir, y va a ir buscando textos cada vez más complejos, pero siempre y cuando no   pierda el sentimiento de goce. El problema se produce cuando a la literatura se le entrega un fin didáctico y el niño se trauma por lo que termina odiando la literatura. Destaco esto, porque Eric Carle tiene una capacidad innata para lograr este disfrute literario, por lo que podemos volver a reafirmar  que es un autor imprescindible para la formación literaria de un niño.

Ahora, ¿cómo logra Eric Carle hacer libros tan llamativo para los niños?  Lo logra a través del texto, la ilustración y el dinamismo de sus libros-juegos. En primer lugar hablaremos del texto. Éste se caracteriza porque es repetitivo y con palabras conocidas para los niños, tienen sonoridad y ritmo, es un texto  sencillo. Invita a la participación del lector, que aprende, repite y disfruta de una divertida historia, que suele tener un final sorprendente. Gracias a estas características, el texto suena casi poético y como dice García, “Los niños pueden efectivamente ser uno de los públicos más receptivos y abiertos para el disfrute, goce y comprensión de la palabra poética…” (García, 2004, pág. 58).  En segundo lugar, hablamos de la ilustración. Eric Carle se enfoca principalmente en las imágenes al igual que Juan Gedovius, que según Vanessa Moraga en su reseña de Trucas, su fuerte es la ilustración. Decimos que éstas son el fuerte de Eric Carle ya que comenzó su carrera como artista, y en esta primera etapa de vida laboral aprendió una técnica especial que produce gran impacto en los niños. Hablamos de la técnica de collage, en la que él mismo hace unos papeles grandes de colores, luego los recorta y pega, creando sus imágenes. Luego éstas van sobre un fondo blanco, para producir ese contraste que llama mucho la atención al niño. La ilustración está hecha de tal manera que le abre la imaginación al niño, le genera expectación, curiosidad y diversas emociones que permiten este goce del que tanto hemos hablado. Por otro lado, los libros de Eric Carle son conocidos como libros álbum, esto implica que son libros doblemente codificados, es decir,  tienen una perspectiva multimodal,  en donde el niño tiene que poner su atención en la imagen y en el texto para darle el sentido completo a la historia. Muchos experimentos nos hablan de esto. Por ejemplo, nos dicen que “los sujetos de la muestra (niños) utilizan, mayoritariamente, cláusulas que refieren al código visual y verbal de manera simultánea, es decir, ambos modos son utilizados para producir el proceso de asignación de sentido.” (Ow, Maturana, & Castillo, 2012, pág. 1). Esto es importante porque el niño aprende a pensar de una manera diferente y a interpretar las cosas de una manera diferente lo que luego afecta en cuánto el niño entiende y disfruta la literatura en el presente y en el futuro (lo que va a leer cuando grande). Finalmente, hablaremos de que mucho de los libros que escribe Eric Carle son libros-juego, que se definen como “Libros que plantean la lectura como una competencia de acertijos, toma de decisiones, saltos a otro capítulos, en los cuales el lector resulta vencedor o perdedor” (Libro, 2013, pág. 15). Estos juegos que están en la historia, permiten que el niño disfrute y se impresione más todavía. Por ejemplo cuando va abriendo puertitas, queda expectante de lo que hay atrás, mete sus deditos en agujeros para ver qué se siente. Todo esto aporta al goce y al placer del niño que es lo fundamental para asentar las bases de la formación lectora del niño.

En conclusión, podemos decir que lo que no puede faltar en la formación literaria de un niño es la experiencia del goce estético, porque gracias a éste el niño aprende a amar la literatura. Luego hablamos de que hay autores que son indispensables en esta formación literaria, destacando a Eric Carle que con sus libros nos ha demostrado que es capaz de producir este goce estético en los niños. Esta capacidad de Carle radica en tres cosas, su texto, las ilustraciones y el dinamismo de un libro- juego. Destacamos la importancia del texto ya que sus características (rítmico, sonoro, bello, sencillo) lo llevan a ser un texto poético, y los niños disfrutan y gozan la palabra poética.  Luego hablamos de la imagen que produce asombro, expectación, abre la imaginación y curiosidad del niño.. Además, permite al niño entender las cosas desde una mirada diferente, afectando en la manera en que el niño va a entender y disfrutar la narración. Finalmente destacamos el dinamismo del libro – juego que gracias a las emociones que produce hace mucho más entretenida la lectura.

Referencias:

Colomer, T., & Duran, T. (2001). La literatura en la etapa de educación infantil. En M. Bigas, & M. Correig, Didáctica de la Lengua en Educación Infantil (págs. 213 – 249). Madrid: Síntesis.

García, P. (2004). Lenguaje infantil y poesía: <<cantan las niñas en alta voz>>. Madrid: Universidad Complutense.

Libro, B. d. (2013). Muchos libros para niños: Una guía para reconocerlos y nombrarlos. Caracas: Colección Formemos Lectores.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s